Viaje organizado, maletas preparadas y… ¡zas! El coche se avería y termina de un soplo con todos nuestros planes. En verano coinciden dos factores que provocan que nuestros vehículos tengan mayor tendencia a sufrir algún fallo: el calor y los trayectos largos. ¿Quieres conocer cuáles son las averías más frecuentes de nuestro coche en época estival? Te las enumeramos a continuación y, lo más importante, te recomendamos cómo evitarlas. ¡Ojo al calor! El gran enemigo de las averías de nuestros coches en verano

Seguro que sabrás que el calor afecta negativamente a nuestro coche, pero ¿conoces hasta qué punto? Las averías más comunes provocadas por las altas temperaturas son:

  • Los neumáticos. Una rueda en mal estado puede provocar un terrible accidente. Las ruedas están en contacto directo con el asfalto y, el aumento de las temperaturas, acelera el desgaste de los neumáticos.
  • El aceite. El aumento de las temperaturas provoca también la evaporación del aceite del motor del coche.
  • El líquido de frenos. Las altas temperaturas y la carga excesiva del coche, con el equipaje de nuestras vacaciones, pueden provocar un peso extra que induce a que los frenos se calienten más de lo habitual.
  • El motor y la batería. Las altas temperaturas o el olvido de apagar las luces del coche pueden provocar fallos en el motor y en la batería.
  • El turbo. Hablamos de uno de los componentes a los que peor sienta el calor, y cuya reparación es más costoso, ya que su ubicación no le permite refrigerarse fácilmente.
  • El sistema de climatización. Las averías en el aire acondicionado son más comunes en verano porque abusamos de él, dañando las tuberías y pudiendo ocasionar fugas de gas refrigerante.

El calor dentro del coche es más peligroso que en la calle

Además de los fallos mecánicos de nuestro vehículo, y por supuesto no menos importante, el calor es peligroso para nuestra salud. Un estudio realizado por el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), en colaboración con el Club Suizo TCS, demuestra que con 35ºC en el exterior, el interior de nuestro vehículo puede superar los 55ºC. Además, la temperatura varía en función del color de nuestro coche: los coches negros expuestos al sol, durante diez minutos, alcanzan una temperatura de 60 ºC y tardan 50 minutos en llegar a los 80 ºC; mientras los coches blancos, en diez minutos, alcanzan los 50 ºC. ¡No olvides mantener el coche y tu cuerpo refrigerado e hidratado sin abusar el aire acondicionado!

Las altas temperaturas y el cansancio

Recuerda siempre: ante el cansancio, parar el motor. El calor aumenta nuestro estrés y nuestra fatiga. Si conduces en verano, no olvides llevar ropa que transpire (de color claro y de algodón) y tener siempre a mano alguna bebida refrescante ya que la deshidratación nos puede hacer perder los reflejos. Evita aparcar al sol y, si no tienes más remedio, utiliza parasoles para intentar mantener la temperatura del coche y no abrasar tus manos cuando inicies de nuevo tu viaje.

Cómo evitar las averías de los coches en verano

Ante todo, lo primordial es realizar una revisión completa antes de ponerte en marcha para un trayecto largo y así comprobar:

  • Las ruedas. Revisa su presión antes y después de cada viaje. Y, si el trayecto es largo y ves que están gastadas, no dudes en cambiarlas antes de salir.
  • El aire acondicionado. Utilízalo con precaución. No hace falta que esté al máximo para mantener el ambiente fresco dentro del coche y, sobre todo, recuerda mantenerlo apagado al encender y apagar el motor.
  • El aceite y el líquido de frenos. Revisa ambos niveles para que se encuentren en los parámetros correctos. En caso contrario, pueden producir averías mayores tales como la rotura de manguitos o de la bomba de lubricación, sin contar que la falta en el líquido de frenos puede paralizarlos y provocar un serio accidente.
  • El motor y la batería. Revisa bien todas las luces del vehículo antes de salir para que estén todas apagadas e intenta llevar unas pinzas para utilizarlas en caso de que fuesen necesarias. Además, si notas que el motor se calienta, detén inmediatamente el coche hasta comprobar que desciende la temperatura.
  • El turbo. Cada vez que pares, espera un par de minutos antes de apagar el motor para mantener el turbo en correctas condiciones de funcionamiento.

Y, sobre todo, viaja con el equipaje necesario y ten mucha precaución y paciencia ante los posibles atascos o retenciones.

Si quieres evitar  tener que realizar una revisión completa antes de tu viaje o verte con temperaturas extremas tirado en la carretera, la mejor opción es alquilar un coche para tus vacaciones en la Costa del Sol. Yellow Car ofrece un excelente servicio de atención en carretera 24 horas  que te facilitará un servicio de grúa y traslado de los pasajeros en caso de ser necesario. Además, llegado el momento, sustituye tu vehículo a la mayor brevedad posible para que puedas continuar con tus vacaciones.

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